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La formación del profesorado, clave para el cambio

Una de las claves de la enseñanza inclusiva es la formación del profesorado, con el fin de dar respuesta a las numerosas dudas que surgen cuando se plantea un reto de estas características. Este curso, en el IES Alhama hemos asistido a varias sesiones formativas con esta finalidad:
- En noviembre tuvimos una sesión introductoria al Aprendizaje cooperativo con Ana Apesteguía, en la que trabajamos técnicas que hemos comentado en entradas anteriores como el "1,2,4" o "El Rompecabezas", y, sobre todo, la importancia de planificar previamente y pautar muy bien estas actividades. Complementamos esta formación con otra sesión de Juegos cooperativos en la que nos centramos en la importancia de "hacer equipo". 
- En el mes de diciembre David Hortiguelas, de la Universidad de Burgos, trabajó con nosotros la Evaluación competencial, uno de los temas que más dudas suscitaba. 
Y... reuniones semanales de coordinación en el centro y mensuales con otros centros, visitas para conocer in situ cómo trabajan otros institutos (nos resultó especialmente reveladora la visita que hicimos en septiembre al IES Cinco Villas de Ejea de los Caballeros), asistencia a Jornadas de Innovación y charlas (también la experiencia del IESO Iñaki Ochoa de Olza nos ha servido como modelo). En fin, aprender para reflexionar sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje, para mejorarlo, para resolver los conflictos, para llegar a todo el alumnado. Y, sobre todo, para hacerlo en equipo.  


Reunión de centros en Marcilla

Nuestra visita al IES Cinco Villas (Ejea de los Caballeros) 

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La complejidad de la evaluación

Antes de evaluar, tenemos que tener en cuenta una diferenciación clave, la existente entre evaluar y calificar: todo lo calificable es evaluable, pero no todo lo evaluable tiene por qué ser calificable. La evaluación, como el resto del proceso de enseñanza-aprendizaje, debe estar muy pautada y cada procedimiento debe contar con un instrumento de evaluación: rúbricas, listas de cotejo, etc. El alumnado debe tener muy claro qué, cuándo y cómo se le va a evaluar antes, durante y después del trabajo de los contenidos. Además, la evaluación no solo debe provenir del profesorado (heteroevaluación), sino que ha de ser triádica. En ella, el propio alumnado reflexiona sobre su proceso (autoevaluación) y también lo hacen sus compañeros (coevaluación). De esta forma damos al alumnado recursos para poder trabajar sus capacidades comunicativa, colaborativa, creativa y crítica.

Un ejemplo de trabajo cooperativo: ser guías turísticos

Una de las técnicas cooperativas más conocidas es "El Rompecabezas" o "Jigsaw". En ella, el trabajo se divide en cuatro partes (o tres, o cinco, en función del número de alumnos de cada equipo) y cada alumno prepara "su" parte. De esta manera, se forman "expertos" que ponen en común lo estudiado con los "expertos" de los otros equipos, para posteriormente explicar lo aprendido a su grupo. Así, para completar el trabajo es necesaria la aportación de todos, porque cada uno dispone únicamente de una pieza del rompecabezas.  En  PMAR y UCE hemos trabajado así los contenidos de Ámbito sociolingüístico correspondientes a la etapa histórica medieval, acercándonos a ella a través de una ciudad de nuestro entorno cercano, Tudela, fundada en este periodo. Una vez dominado el tema, el alumnado preparó un tríptico (3º PMAR), un anecdotario (2º PMAR) y una dieta medieval (UCE) y visitó la ciudad sin necesidad de contar con guías turísticos, ya qu...